13 de enero de 2010

Con Ganas de Llorar


¿Como se puede curar un corazón desolado y triste? Yo creía que el llanto era el mejor remedio para ello, pero me he dado cuenta que solo es un aliciente pasajero. He tenido en mi corazón un peso enorme de angustias y tristezas que quiero remediar con un llanto largo y suave, una agonía que termine pronto y se convierta en la felicidad eterna. 


Hoy asistí a la iglesia pidiendo a Dios por la salud y el bienestar de mi familia, porque pronto llegue a mí la oportunidad de un empleo y porque al fin encuentre la luz misericordiosa de un amor sincero; y un nudo grande en la garganta sentí, una presión profunda en mi pecho y las enormes ganas de llorar en los brazos de Cristo, para que con su amor y su piedad llegue a mi corazón su luz bendita. Empezando la ceremonia el párroco leyó unas frases que me llegaron a lo más recóndito del pensamiento, mis sentimientos se removieron en esas frases que fueron escritas como dedicadas a mí, las ganas de llorar se hicieron evidentes en ese preciso instante y en cada frase dicha por el Padre me sentía identificada, porque prohibía a toda persona sentir cualquier cosa triste en nuestras angustiadas almas.


QUEDA PROHIBIDO !

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

                                                                              Pablo Neruda


Empezó así la ceremonia y con canticos y festejos, entre el Padre Nuestro y el Ave María se encontraban sentimientos de alegría y regocijo, de tristeza pero a la vez de lucha contra ella. Hacía mucho tiempo no entraba  a una iglesia y hoy de nuevo lo hice con la petición de que pudiera regresar a ella con el más grande amor de una hija arrepentida con ganas de sentir de nuevo la ilusión y  las ganas de pelear contra la depresión para ganar la batalla a una vida sin un propósito fijo. 
Creo que guardarme tanto llanto en el corazón no fue bueno, pero tampoco quería llorar frente a tantas personas... Luego, llegó un momento donde me imaginaba tomada de la mano de una vida más justa y tranquila, la cual vi tan clara en mis pensamientos que tan pronto dejé reflejada en mis propósitos, así que me tranquilicé y me di cuenta de que ”Dios aprieta pero no ahorca” como muchas veces me dijo mi mamá. Entendí que Dios es justo con los que son justos, y  me di cuenta de que no estaba siendo justa porque pedía a Dios tantas cosas sin retribuirle a él en lo mas mínimo, ni con una visita a la iglesia ni con una obra de caridad, ni con una limosna a una persona que lo necesitara ni nada piadoso que mostrara mi amor por el prójimo. Creo que mi corazón se estaba endureciendo y por eso aun no encuentro la justicia divina y sabia que por fin me pueda dar lo que deseo y anhelo para mí y para mis seres queridos. Será por eso que mis heridas del corazón no sanan pronto ni mucho menos encuentro el amor verdadero. Así que esta noche lloraré hasta descargar todo lo dura que he sido, hasta que mi corazón se ablande y mi vida aclare. Sé que llorar no es el remedio, pero como digo es la forma de alivianar mi conciencia y resanar mi corazón... es el aliciente que me va a ayudar a empezar de cero, no importa cuántas caídas sufra de nuevo ni cuantas veces tenga que levantarme; tampoco me importará si tengo que llorar de nuevo mil mares,  solo sé que quiero revivir entre las cenizas que una vez me quemaron y oscurecieron mi mirar ante la vida.  
Llorar es parte de nuestra vida, llorar es lo que nos ha dejado Dios para ser conscientes de lo que somos y como somos… Soy la sal de mis lágrimas cuando hago daño, pero también soy la cura de las heridas que me provoco a mí misma. Dios bendiga a quienes me leen, y que mis pensamientos sirvan para revelar a ustedes un camino más claro y despejado.